El pasado domingo 29 de abril de 2012, en el territorio de la Comunicad Indígena de Mocondino, las Autoridades Tradicionales volvieron a ejercer funciones, tomando entre sus manos las varas de la Justicia, con las cuales representan los intereses de toda la Comunidad, con el propósito de defender el territorio y la comunidad.
Este hecho significa, palabras más palabras menos, la existencia-al menos en teoría para los incrédulo que no faltan-de una nueva forma de derecho. Así está previsto en el ordenamiento jurídico colombiano, formalmente desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Art. 27), el Convenio 169 de la OIT (Ley 21 de 1991) y nuestra Constitución Política. Una comunidad, un pueblo indígena tiene derechos propios, creados según sus propias formas de ver y entender el mundo, naturalmente respetando los derechos de los demás, incluidos los que devienen de su condición de colombianos.
Este nueva forma jurídica, o Ley Natural, Ley Primera o Derecho Mayor, no es, como puede entenderse, algo compacto, codificado y traducible de forma positiva. Estas nuevas formas de derecho son difusas, dispersas en la sociedad en lenguajes míticos y rituales; en prácticas inveteradas de las que cada día están más lejos con la muerte de buena parte de la generación de los mayores.
Este paso trascendental del pueblo de Mocondino no sólo es una reacción contra lo que ellos consideran la injusticia, sino un despertar de una identidad que, hoy más que nunca se ve amenazada por las imposiciones de la ciudad (vía perimetral en las cercanías de los páramos de su territorio, conflictos por el agua).
Fotos Paola Ortega
Franco Ceballos
No hay comentarios:
Publicar un comentario